sábado, 21 de marzo de 2015

Otoño...sus 5 curiosos beneficios



Ayer viernes 20 de marzo, a las 19:45 horas, se produjo el Equinoccio, el que da paso a la estación del otoño, para todos los países ubicados en el hemisferio sur.-

Las temperaturas comienzan a descender, mientras que el sol sale un poco más tarde y se esconde un poco más temprano. Así es el otoño, el periodo de transición entre el verano y el invierno, que aunque desanima a algunos tiene sus beneficios.

Según el doctor Philip T. Hagen, médico de medicina preventiva de la prestigiosa Clínica Mayo de Estados Unidos, existen diversos aspectos positivos que deberíamos tomar en cuenta de esta estación.

1. Es ideal para promover hábitos de sueño saludables en los escolares

En otoño el día y la noche duran exactamente lo mismo. Esto promueve que los niños vayan a dormir más temprano -al ver que oscurece antes- y descansen más.
Hagen dice que el otoño coincide además con el comienzo de las clases por lo que es ideal aprovechar esta época para inculcar hábitos de sueño saludables en los escolares, como despertarse e ir a dormir a la misma hora todos los días.
Eso sí en este afán de que los niños duerman lo suficiente no hay que olvidar que los pequeños necesitan compartir tiempo “cara a cara” con su familia, afirma Hagen.

2. Aprovecha las frutas de temporada

Hagen recomienda aprovechar las frutas de temporada como las manzanas, que son ideales para reducir el colesterol debido a su alto contenido de fibra; el zapallo, que es rico en vitamina E y bajo en calorías; los higos, que tienen altos niveles de fibra y potasio; y las naranjas, ricas en vitamina C que pueden fortalecer tu organismo.

3. Disfruta del aire fresco para hacer actividad física al aire libre

El aire fresco hace que sea más agradable hacer ejercicio sin que te veas atacado por un golpe de calor.
“Las temperaturas son moderadas, por lo tanto, sal fuera en busca de aire fresco, ya que la actividad es más fácil y más cómoda”, dice Hagen.
Correr o andar en bicicleta son actividades ideales para esta época del año. Pese a ello, es común que muchos tiendan a refugiarse en sus casas cuando las temperaturas comienzan a descender, ¡no te desanimes!

4. Es bueno nacer en otoño

Una investigación de la Universidad de Chicago estableció que quienes nacen en los meses de otoño tienen una mayor probabilidad de vivir hasta los 100 años. El estudio incluyó a 1.500 personas que vivieron un siglo o más y que nacieron entre 1880 y 1895.
“Se determinó que los primeros meses de vida tienen un efecto duradero y significativo en la supervivencia hasta los 100 años: los nacidos en otoño tienen mayores probabilidades de convertirse en personas centenarias en comparación con los nacidos en primavera”, escribieron los investigadores en la revista Journal of Aging Research.
Los autores plantearon la hipótesis de que las infecciones de temporada -con efectos a largo plazo- podrían desempeñar un papel importante en la diferencia en la longevidad.

5. Puedes quemar calorías extra

Hay actividades propias del otoño que pueden hacernos gastar calorías extra. Por ejemplo, sólo media hora de barrer las hojas secas con un rastrillo puede quemar alrededor de 50 calorías. Asimismo, recolectar los frutos que se caen de los árboles por una hora y media puede llevarte a quemar más de 300.







miércoles, 18 de marzo de 2015

LO QUE NOS ESPERA



MILANI - CRISTINA-TIENEN TODO PARA PERDER SU DESTINO LA CÁRCEL. USTEDES CREEN QUE NO LO VAN A INTENTAR TODO?
MILANI ENFRENTA CARGOS DE PRISIÓN DE POR VIDA. CRISTINA VA PERDER TODO Y VA A LA CÁRCEL DE POR VIDA POR ROBO Y GENOCIDIO.
Detrás de ellos hay gente muy peligrosa que esta peleando la guerra de espías que recién empieza. Stiuso-Pocino-Berni-Zaninni- Porcaro-varios militares de alto rango que manejan el Proyecto X conjuntamente con la SI. Manejos de poder y altísima corrupción millonaria que ninguno quiere perder. 

En estos días vamos a ver como se diseña el futuro de la Patria muy lejos de los candidatos charlatanes de la oposición. Runfla de temerosos con fueros que permitieron calladitos que la Nación llegue a esta fragmentacion, que el miedo se instale en quienes deben administrar la justicia, la mayoría fue cómplice del poder, y también acaso oficialistas apoyando leyes de conveniencia mutua. Desechando causas del gobierno y personeros avalando corrupción.

Argentina hoy se juega su futuro. Gracias a los Peronistas y los K van a dar ingreso a miles de trabajadores Chinos, se van a quedar con los recursos pesqueros, necesitan la comida y el agua.

Las locuras que Carrio profetizaba cosechando puteadas hoy se cumplen y sus pares dejan que ella haga el gasto. La timida oposición se esconde detrás de la GORDA y negocia mientras ella eleva reclamos a la ONU a la CIDDH cosas que deberían todos firmar pues lo que hoy nos jugamos es el destino como Nación.
El pensar que los Chinos van a estar aquí con una base por 50 años es demencial e introduce al país en el régimen Maoista que Zaninni el Lopez Rega de Cristina añora destrozandonos el futuro como nación.

La oposición no se opuso y paralelamente elaboro un documento conjunto en protesta internacional para evitarlo! Por la Patria, por todos, no por Carrio ni por cada uno de ellos, por nosotros.

Todos quieren cargos de los que sea para seguir robándonos y ninguno tiene agallas ni proyectos. Esperan llegar para nombrar sus parientes y putas en el congreso asalariados por los votantes.

Escuchar que la oposición por no tener mayoría no pudo hacer nada es una mentira que hoy pagamos todos. Y olvidaba, el gobierno evalúa el ingreso de criminales islamicos de Guantanamo. Como lo se yo lo saben todos los candidatos de la oposición ¿Que van a hacer? ...

Están tan ocupados en sus campañas que no tienen tiempo para los ciudadanos, y buena excusa para esconder su cobardía.

Sigan haciendo cada uno la suya mientras CFK-Milani y sus "falcon" salen a buscarnos a quienes nos oponemos desde las letras, cronistas, periodistas,abogados, actores, jueces, fiscales, sus hijos y nietos. Nos van a perseguir mas, hakeandonos, pinchándonos toda nuestra vida y mas.
Quienes nos dan un lugar en sus paginas para difundir la resistencia que son los impulsores del "golpe silencioso" viven espiados solo por eso y otros solo por pensar.

Argentina encerrada va hacia atrás y reflota a Lopez Rega-Lastiri- Casildo Herreras, mientras el brazo sindical, atiborrado de robarnos, duerme la siesta en silencio escuchando no les llegue el carpetazo. Tienen millones nuestros, en su mayoría son millonarios traicionando obreros, robando las obras sociales, con otra tira de parientes a sueldo de su gilada.

CRISTINA-MILANI-POCINO- XMENPROYECT- NO LES TENGO MIEDO NO TENGO CARPETAS-NO CONOZCO UNA CÁRCEL TRABAJE TODA MI VIDA Y JAMAS ROBE NI TRAICIONE LA PATRIA COMO USTEDES LO HACEN.-ESPERO SE PUDRAN EN LA CÁRCEL.

Roberto V
Maturana.
Oficial de Marina Mercante-Investigador.-


viernes, 13 de marzo de 2015

EL MISERABLE MÉTODO DE APLICACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN NACIONAL

Oh Constitución Nacional, brillante instrumento en muchos aspectos, ¡pero qué falta de previsión tiene tu método de aplicación!

Los genios que te han ido construyendo han sido incapaces de idear otro método de aplicación de tus reglas que no sea el de confiar en la buena voluntad de los gobernantes.

Sabiendo de lo que es capaz un ser humano, de que puede ignorarte a voluntad y hacer lo que se le de la gana, especialmente en secreto y en favor de sus negocios personales, como está a la vista, no existe abogado, ingeniero o profesional que sepa (o diga saber), que sea capaz de idear algo que absolutamente no permita que no seas aplicada.

Quizá porque en tu nacimiento no había computadoras y aún así, habiendo hoy super computadoras, estás a merced de la voluntad del ser humano, oh Constitución Nacional.

Isaac Azimov tenía razón cuando dijo "SOIS UNOS HIPÓCRITAS, OS QUEJÁIS DE QUE SOIS UN NÚMERO PARA LA SOCIEDAD, UN MISERABLE NÚMERO DENTRO DE UNA COMPUTADORA, PERO MORIRÍAIS SI VUESTRO COMPLEJO MUNDO NO ESTUVIESE ASISTIDO POR LAS COMPUTADORAS. TENDRÍAIS CIENTOS DE HORAS DE ESPERAS MÁS DE LAS QUE YA TENÉIS ESPERANDO QUE LOS TRÁMITES SE HAGAN A MANO Y VUESTRA VIDA SERÍA UN CAOS. SOIS UNOS HIPÓCRITAS".

Imaginá un mundo asistido por computadoras programadas por gente decente, en el que, si acaso hubiese presidentes y séquitos de funcionarios necesarios (quizá como interfaces humanas), cuando cualquiera de ellos pretendiese aplicar un método anticonstitucional, el sistema cibernético dejase de pagarle el sueldo de funcionarios, publicase lo ocurrido y automáticamente destituise de inmediato al incumplidor o al funcionario corrupto convocando a nuevas elecciones.

¡Cuántos abogados y profesionales de las cuestiones administrativas, legislativas y judiciales desearían tener el plano de cómo llegar al centro de cómputos para destruir semejante aparato!
Meditando y recordando me dí cuenta de que aún sabiendo de que con la capacidad de las computadoras en el mundo de hoy es posible, eso no se hace y difícilmente se haga y AHÍ ESTÁ LA GRAN TRAMPA, YA NO SÓLO DE LOS ABOGADOS, SINO DEL RESTO DE PROFESIONALES (O SUPUESTOS PROFESIONALES) QUE SE POSTULA PARA MANEJAR UN PAÍS Y ES VOTADO.

¿Cómo van a delegar su "poder" (léase "poder hacer lo que se les canta") en una miserable máquina?
Ni siquiera eso quieren que les sea quitado: la capacidad de ser los más miserables.

Y ni siquiera recuerdan lo que es el poder.


sábado, 7 de marzo de 2015

Los ojos de un perro o de un gato nunca te mienten



Mascotas, un vínculo con lo esencial. No le gustan las convenciones sociales y escapa de las fiestas, confiesa el autor. En los perros y gatos descubre una entrega sin condiciones que le gusta defender en otros ámbitos de la vida.



No soy fóbico pero siempre que puedo evito las multitudes. Tampoco festejo mi cumpleaños. No me gustan los cumpleaños. Ninguno. Desde chico, escapo de las fiestas preestablecidas. Las detesto. Me fastidian las frases hechas, los lugares comunes, las obligaciones. Bautismos, casamientos, año nuevo, Navidad me provocan la misma incomodidad. Poner caras, aplaudir, mostrar efusividad, no es lo mío. Las bodas de oro, los aniversarios, las conmemoraciones me ponen tenso.
No sé decir frases huecas. Lamento tener que comportarme. No soporto las charlas de ascensor ni el periodismo de consorcio. O esa frase tipo Tía Elena me pidió que te mandara muchos besos. ¿Con qué cara podía, siendo adolescente, agradecer eso? Nunca lo hice. No soy un cínico, al menos en esas situaciones. Ni antes ni ahora. Tampoco sé hacer como si. Sufro de empatía selectiva avanzada. ¿Mi infancia? Como la de cualquier otro. No había mucho de nada pero tampoco faltaba lo imprescindible. Eso sí: tenía mi perro. Y con eso bastaba.
Mis padres lo habían traído un año después de que yo naciera, por lo que prácticamente crecimos juntos. Crecer, cuando se es chico, sucede. Durante los primeros años, rara vez hay conflictos existenciales. Después las cosas se complican, pero al principio …. simplemente sucede. Y yo crecí feliz, con Chiquito, un perrazo enorme, lanudo, que me paseó por su vida. Hasta los 12 años. Entonces Chiquito enfermó, y el niño que yo era tuvo que hacerse aceleradamente hombre. El problema eran sus caderas: se le vencían al caminar. Las consultas médicas se multiplicaron hasta que fue inevitable articular el desenlace.
Esa primera prueba, la primera despedida planificada, me marcó de por vida. Un niño de 12 años toma la decisión, después de meses de ser testigo del lento deterioro de su mascota, de la necesidad del sacrificio. 12 años … Una mañana desperté, lo vi en el comedor, echado, me miró, y supe que había llegado el momento. Me lo estaba diciendo con la mirada. No puedo más Javi; no puedo más leí en sus ojos. Ya para entonces me había enseñado lo que significaba amor incondicional.
Pasábamos todo el día juntos, en especial los fines de semana, cuando con mi familia nos trasladábamos a nuestra quinta en Cardales. Él, yo, y una gata tricolor, de campo, cuyo nombre –si lo tuvo– no retengo. Ahora que lo escribo, ahora que estructuro las oraciones y desparramo las ideas, pienso que son esos recuerdos sinceros, limpios de toda manipulación, los que me han hecho escapar, desde edad temprana, de los festejos forzados, de las alegrías infundadas.
Pero no es sólo eso o hay algo más. A diferencia de las fiestas, siempre me han gustado los animales: en ellos no hay nada que sea fingido. No irritan con comentarios, no hacen de otros ni nos obligan a comportarnos civilizadamente cuando alguien o algo nos molesta. Adoro a los perros. Me cuesta no acariciarlos en la calle. No lo hago por misticismo o cábala. Simplemente me conectan con el barro elemental. Sé que puede resultar exagerado, pero los ojos de un perro o de un gato nunca te mienten.
Mi segunda mascota fue Cinthia, una mestiza mediana, color té con leche, que impusieron mis padres. La sacaba a pasear y compartíamos tiempo, pero jamás llegué a quererla plenamente. Años después, ya emancipado de la casa familiar, supe en alguna visita que había muerto. Entonces entendí el por qué de mi desamor. No venía de ella ni de mí: no nos habíamos elegido.
Los perros … y los gatos. Ahí terminan, para mí, las posibles mascotas de ciudad. Nunca adoptaría un ave, una tortuga u otro reptil. No sé humanizar a gran escala. Tampoco me gustan los zoológicos, ni los leones atravesando aros de fuego, ni los magos con conejo. Pero siempre me han gustado los animales. Me gusta tenerlos y me gusta, también, que mis amigos tengan. De hecho, durante los veranos, cuando no estoy vacacionando, suelo cuidar los perros de mis amigos. Recuerdo especialmente a Bernie, un setter irlandés con el que compartí varios eneros de mi adolescencia, y –en los últimos años– a Bono, el Golden Retriever más dócil que pueda imaginarse. Disfruto de esa paternidad momentánea.
No creo haber pasado más de un año sin mascota. A los 23 años fue el turno de Fidel, un Basset Hound, y de una gata callejera, a la que bauticé Schiffer. Al perro había que bañarlo cada dos semanas, si no olía como si estuviera en estado de descomposición constante. Limpiarle las orejas y evitar que se comiera las medias, las bolsas de basura, las zapatillas, era como trabajar encadenado. La gata se balanceaba por encima de la mesa y nos miraba jugar, o gruñir, o gritar. Terco, empacado, Fidel nunca fue un perro sencillo. Schiffer compensaba.
Una vez escuche a la madre de Joan Manuel Serrat decir: A mis hijos los puteo yo, pero que nadie me los toque. Creo que la sentencia bien se aplica a las mascotas. ¡Qué nadie se meta con mis perros, con mis gatos! Me había mudado solo y ellos eran el vínculo en la soledad de mi primer departamento, mientras cursaba la Facultad y desarrollaba un emprendimiento personal que me llevaría al precipicio. 
Unos meses después estaba quebrado. Tenía 25 años, un título universitario que me servía tanto como las fichas del casino en un supermercado, y la sensación de que en esa situación límite era capaz de hacer cualquier cosa. Cualquiera. Regalé a Fidel a una pareja con dos chicos en edad escolar, ubiqué a Schiffer, alquilé mi departamento y me mudé a lo de un amigo, donde conviví durante algo menos de dos años con Marilina y Paula, su madre y su hermana.
Renunciar a mis mascotas no fue un gesto desesperado sino un inesperado acto de amor. No tenía dinero ni trabajo. Y mi catálogo de ideas superaba la coherencia. Encontrarles nuevos dueños fue liberador: las despedidas que dan perspectivas de vida son muy distintas a las del sacrificio; y sé, me consta, que ambos tuvieron una vida larga y afectiva. En cuanto las puse a salvo del derrumbe empecé a reconstruir mi futuro. Andrea, mi novia, solía dormir en casa, y aunque no había convivencia, ni hijos, ni casamiento posible, la relación fluía. Hoy, ella podría dar otra versión. Prefiero recordarla así.
En abril llegó mi cumpleaños. Le había pedido a Andrea un gato negro completamente negro. Y ese día llegó Klem. Cerré los ojos, extendí los brazos, y sentí entre las manos una caja inquieta. La apoyé en el piso y al quitarle la tapa vi salir al gato más blanco que puedan imaginarse. Un siamés rojo, al que tres años después se le sumó Rocky, otro siamés, de pelo marrón, largo y sedoso, con ojos celestes y una belleza de galán de novela de romances felinos. 
Las mascotas se meten bajo nuestra piel. El hombre más duro, el más rudo, el menos efusivo, puede cambiar la voz sólo para hablarle a su gato; la mujer menos maternal, acariciar y ocuparse de su perro como nadie. Las mascotas nos transforman, nos desarman y rearman: son compartimentos donde uno deposita mucho más de lo mensurable. Con Klem, con Rocky recuperé un mundo.
¿Qué hace que queramos a un ser más bien bajito, peludo, que ladra o maúlla, exigiendo atención o moviendo la cola ni bien lo miramos? ¿Qué hace que les inventemos nombres por docenas, combinaciones lingüísticas que sólo alcanzamos después de traumatizar la sintaxis? ¿Qué hace que deseemos la presencia de ese animal –que hace un rato estuvo revolcándose en la plaza o escarbando las piedras de su baño rectangular– al pie del sillón o encima de la cama? Si lo pensamos, puede que no hallemos mucho sentido. Pero por suerte no todo en la vida es cerebral.
En los 15 años posteriores nos mudamos infinidad de veces. Y abrí mi primer local, y un segundo, y un tercero, y viajé y conocí buena parte del mundo, y me distancié de una novia para empezar otra relación, y luego otra, y otra más. En todo estuvieron ellos: en las mudanzas, en los encuentros, en los reencuentros, en las distancias definitivas, en los momentos de extrema dificultad, percibiéndolo todo, acompañando. Encima del escritorio mientras escribía, en el sofá durante las noches de peli, y otra vez echados en el piso, pidiendo caricias o atención.
(Flavia, Andrea, Gina, Walquiria, Cristina … Mis relaciones amorosas de peso fueron con mujeres que adoraban los animales: no es un dato casual).
Klem ... Estuvo bien hasta el final y solo en los últimos 3 días decidió dejarse ir. Hasta entonces vivió en pleno estado. Después vino el tiempo de alimentarlo con la jeringa: agua, leche para bebé ... hasta que ya no quiso y decidí llevárselo a Graciela (la vete de Honduras que lo atendió desde siempre) y ponerlo a dormir. Yo soy pro eutanasia, más en un animal que ya alcanzó edad de anciano y al que no le queda ninguna perspectiva de mejora.
Pero, además, hubo dos hechos que alivianaron la pena: el primero, que fue Graciela quien lo hizo. Y desde que lo recibió hasta que lo saqué envuelto en una tela multicolor guardada para cuando llegara el momento de enterrarlo en Cardales, digo, desde que Graciela lo recibió, ella fue contándole a Klem (y a través de él a mí) cómo sería el proceso, cómo primero se dormiría para después pasar, con una segunda inyección, de un sueño a otro, al definitivo. La voz, la manera, las caricias, la emoción acotada pero sincera que sentí de su parte, hicieron que esos escasos minutos fluyeran, en contraposición a la despedida de Rocky, donde el adiós me encontró desarticulado, sorprendido, hasta el punto de que aún hoy se me nubla la vista al recordarlo.
Las despedidas rara vez llegan a ser un dolor dulce, que nos permita honrar el recuerdo de aquel que ya no veremos, pero en esta oportunidad el cierre fue armónico. En su camioneta, afuera de la veterinaria, me esperaba Iván, un amigo de años. Abrí la puerta trasera y acomodé a Klem en el piso, detrás del asiento del acompañante.
No sé por qué lo puse ahí, pero señalo lo de la camioneta y lo del piso detrás del asiento del acompañante porque fue esa elección la que me hizo vivir el segundo hecho significativo: la camioneta es gasolera, y cuando nos detenía un semáforo yo aprovechaba para estirar el brazo hacia atrás y acariciar a Klem. Puedo asegurar que varias veces, mientras estábamos detenidos y yo lo acariciaba, la vibración del piso pasando al cuerpo de Klem me hizo sentir exactamente lo mismo que sentía en casa al acariciarlo: invariablemente, instantáneamente, él prendía –o yo quería sentir, en verdad– el motorcito en un ronroneo que se trasladaba a todo su cuerpo.
Y así viajamos hasta Cardales, entre ronroneos imaginados.
  • Javier Berdichesky

jueves, 5 de marzo de 2015

ASESINATO FISCAL NISMAN, PRESENTACION PERICIA DE PARTE (PERITAJE QUERELLA)

VIDEO DE LA PRESENTACION QUE HIZO LA JUEZA ARROYO SALGADO EX ESPOSA DEL FISCAL  NISMAN SOBRE LA PERICIA REALIZADA POR EL EQUIPO MEDICO FORENSE DE LA QUERELLA SOBRE LA MUERTE DEL FISCAL.-

miércoles, 4 de marzo de 2015

Y....DONDE ESTAN LOS AVIONES???

SE ESTA QUEMANDO EL SUR COMPLETO Y LA "PRESIDENTE" ES TAN TRUCHA QUE ANUNCIÓ POR CADENA NACIONAL LA COMPRA DE 26 HIDROAVIONES EN EL 2012,  Y AHORA ESTAMOS ALQUILANDO A PRIVADOS, Y LOS CHILENOS NOS AYUDAN CON HELICÓPTEROS, PORQUE LO DE LA COMPRA DE LOS AVIONES ERA OTRA MENTIRA IMPORTANTE, LO TRISTE ES QUE LA GILADA LE CREYÓ, COMO SIEMPRE.-

Delito de traición

Entendida la traición como una deslealtad, la traición a la patria es un delito que el Código Penal argentino tipifica en el Título IX “Delitos contra la Seguridad de la Nación”, siendo tratado el tema “Traición” en su capítulo I. Éste consta de cinco artículos (arts. 214 a 218) aplicándoles a sus autores penas gravísimas, las más severas de la escala penal. 

La Constitución Nacional condena como infames traidores a la patria, según el artículo 29, a quienes formulen, consientan o firmen, facultades extraordinarias, la suma del poder público, o supremacías a ningún gobierno; sobre la vida, el patrimonio o el honor de los argentinos. Por el artículo 36, la misma pena les corresponde a quienes interrumpan el sistema democrático. 

El artículo 214 del Código Penal argentino establece la figura delictiva básica de la traición a quien tomara armas contra la nación, sea o no argentino que por su empleo o función pública le deba obediencia. Los hechos que configuran el delito son: Tomar armas contra la nación, unirse a sus enemigos, o prestarles ayuda o socorro. La pena es reclusión o prisión de 10 a 25 años o prisión o reclusión perpetua, a los que se le suma inhabilitación perpetua y absoluta (salvo que el hecho encuadrara en otra disposición del Código). Se presupone en este caso un estado de guerra externa, haya o no hostilidades, para configurar el delito. Si no hay hostilidades se necesita que haya una guerra declarada, y si hay hostilidades, éstas alcanzan para que se configure un estado de guerra. Es un delito por acción, no por omisión. Consiste en el hecho en unirse a las fuerzas enemigas y colaborar con ellas, por ejemplo, revelándoles posiciones, estrategias militares, entregarles armas o dinero. 

No debe mediar coacción de las fuerzas enemigas para que se brinde la ayuda, sino que ésta debe ser espontánea, voluntaria. 

El artículo 215 agrava la condena disponiendo siempre la prisión o reclusión perpetuas, si el mismo delito se cometiera para someter a la Nación al dominio extranjero en forma parcial o total o con el fin de menoscabar su integridad o independencia; si se tratare de inducir a un estado extranjero a hacer la guerra a nuestro estado, y por último, si el autor perteneciera a las fuerzas armadas. 

El artículo 216 castiga con pena atenuada a quien participe de una conspiración en la que intervengan dos personas o más, para realizar traición, y ésta fuera descubierta antes de comenzar a ejecutarse. En este caso la pena que corresponde es la de uno a ocho años de prisión o reclusión. 

El artículo 217 exime de pena al que revela una conspiración a la autoridad, antes que se ejecute (figura del arrepentido). 

El artículo 218 extiende el concepto de traición al caso de que el sujeto pasivo sea un estado aliado de Argentina en guerra contra un común enemigo. También se aplica a los extranjeros que residan en Argentina (salvo normas de Derecho Internacional).