domingo, 10 de julio de 2011

EL TRIPLE FILTRO DE SÓCRATES


En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos. Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:

– ¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?

– Espera un minuto – replicó Sócrates –. Antes de decirme nada quisiera que pasaras un pequeño examen. Yo lo llamo el examen del triple filtro.

– ¿Triple filtro?

– Correcto – continuó Sócrates –. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro. El primer filtro es la verdad. ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?

– No – dijo el hombre –, realmente solo escuché sobre eso y...

– Bien – dijo Sócrates –. Entonces realmente no sabes si es cierto o no. Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad: ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?

– No, por el contrario...

– Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Pero podría querer escucharlo porque queda un filtro el filtro de la utilidad: ¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?

– No, la verdad que no.

– Bien – concluyó Sócrates –, si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno, e incluso no es útil ¿para qué querría saberlo?


Desconfía de quien te habla con mala intención o chusmerio de los demás, mas tarde lo hará de ti.

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