martes, 15 de octubre de 2013

La impunidad como política en la Argentina...


ESTAMOS MAL, PERO VAMOS PEOR

La impunidad como política en la Argentina

Las
leyes están hechas y pensadas para ser cumplidas. La Constitución Nacional está para ser respetada.


En ningún país donde funcione un sistema democrático, es necesario hacer estas aclaraciones, salvo alguna rara excepción, como en Venezuela o Argentina.

En nuestro país, podríamos citar, a modo demostrativo, el uso indiscriminado de la cadena nacional para difundir actos y propaganda política o el uso por parte del Poder Ejecutivo de la flota de aviones, solo a modo de ejemplo, que no son más que algunas de las tantas "picardías" a las que nos tiene acostumbrados el kirchnerismo.

Sin ir más lejos, y relacionando estas cuestiones con hechos más recientes y en referencia a la salud de la Presidente de la Nación, no se explica porqué, después de que Néstor Kirchner había ordenado realizar una "unidad presidencial" en el hospital Argerich, esta nunca fue usada, y ni hablar de la falta de información y/u ocultamiento de la salud de la Presidente, que es, sencillamente, una cuestión de Estado.

Todas estas cosas tienen un hilo conductor, y es que la línea de pensamiento del gobierno es hacer lo que se les ocurra, cuando se les ocurra y como se les ocurra según les venga en ganas.

Jamás se aplica la ley. ¿Otro claro ejemplo? El uso discrecional por parte del Gobierno de la pauta oficial, repartiendo sumas millonarias a los medios y periodistas "amigos".

Pero vayamos a otros temas que tal vez nos tocan más de cerca o en carne propia a los ciudadanos comunes, como el comportamiento de algunos sectores de la sociedad, donde cada uno hace lo que quiere, agrede, delinque, roba, y jamás hay consecuencias y mucho menos alguna sanción o castigo.

Veamos algunos ejemplos.

El 22 de septiembre, en La Matanza, una caravana partidaria del candidato a diputado Sergio Massa es agredida. Hubo, incluso, disparos con armas de fuego.

¿Cuántos detenidos hay? Ninguno.

Durante semanas, en la ciudad de Buenos Aires, alumnos tomaron las instalaciones de colegios secundarios, e incluso, un grupo de alumnos del Nacional Buenos Aires causaron destrozos en la Iglesia San Ignacio.

¿Cuántos detenidos hay? Ninguno.

El 2 de octubre, barras del Club Platense irrumpieron en el shopping DOT, causando desmanes, destrozos y saqueos a locales.

¿Cuántos detenidos hay? Ninguno.

El viernes 5 de octubre, por el enfrentamiento de dos delincuentes que se disputan la jefatura de la barra brava del Club Independiente iban a enfrentarse dos bandos de hinchas. Esto no llegó a producirse porque intervino la policía, pero se terminó suspendiendo un espectáculo deportivo por el enfrentamiento de dos delincuentes. En el operativo se secuestraron una considerable cantidad de armas de fuego.

¿Cuántos detenidos hay? Ninguno.

Así funcionan las cosas. La ley no se respeta. Y es lógico, si no la respeta quien debería dar el ejemplo, o sea, el Gobierno Nacional, menos podemos esperar que la respete una persona común y corriente, y mucho menos los delincuentes, que jamás reciben castigo.

Los cuatro hechos aquí citados lo demuestran. Son solo cuatro los ejemplos, los últimos, pero la lista es interminable, y lo que es peor, va a seguir creciendo.

Carlos Menem una vez dijo: "Estamos mal, pero vamos bien". Hoy yo la modificaría de la siguiente manera: "Estamos mal, pero vamos peor".



Pablo Dócimo


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